Mi Punto de Vista


2017-03-06 09:22:23


Es normal en estos días, ver que todos los cerros que rodean la ciudad se encuentran devastados, erosionados y destruidos.



Manuel Gutiérrez Ortiz

..

Uno de los temas de más interés para  la población de  San Cristóbal de las Casas, es  lo referente a la destrucción de las montañas para la obtención de materiales pétreos (grava y arena), en donde anteriormente se podían apreciar bellos paisajes. Hoy en día solo podemos observar enormes extensiones de piedra blanca y es normal en estos días, ver que todos los cerros que rodean la ciudad se encuentran devastados, erosionados y destruidos, una vez que la maquinaria arrasó por completo con toda la cubierta forestal, y ha extinguido toda señal de vida sobre la parte posterior de los cerros que aún conservan el bosque y sobre el cinturón verde de las carreteras que conducen a Tenejapa, Ocosingo y Comitán 

El efecto actual de las minas de Salsipuedes es devastador y pone en riesgo, a mediano plazo la supervivencia de la ciudad. En 2008 se estimaban 45 hectáreas devastadas que hoy día ya ascienden a 100 hectáreas, la superficie afectada sigue incrementándose, debido a la continua demanda del material pétreo. Las minas limitan ya con el propio centro histórico (Barrios San Diego y La Florecilla) y el impacto sobre el paisaje puede observarse claramente desde cualquier acceso a San Cristóbal.

Son unas minas depredadoras de material pétreo a cielo abierto (grava y arena), las que están causando un verdadero ecocidio desde hace más de 20 años. La destrucción del bosque de las montañas del valle de Jovel al sureste de la ciudad, supone la desaparición de la flora y la fauna, la extinción de especies maderables y la alteración irreversible del ciclo hidrológico natural. 

Ya se han desecado o alterado la mayoría de los pozos que abastecen de agua a la ciudad impidiendo la infiltración a los mantos freáticos, de millones de M3 de agua al año, y condenando asimismo a su desaparición, a los importantes y escasos humedales que aún quedan en San Cristóbal, mismos que –paradójicamente- fueron declarados como Área Natural Protegida por el gobierno de Chiapas, en febrero de 2008

El impacto de estas minas a cielo abierto en la salud de la población, es directo; primero, por la cada vez mayor presencia de partículas sólidas suspendidas (polvo) que afectan las vías respiratorias, sobre todo de población vulnerable como niños-as y adultos mayores; y, segundo, por su incidencia en la alteración climática del Valle de Jovel (calentamiento global) cuyos efectos son cada vez más patentes, manifestados en altas temperaturas en temporada de estiaje y lluvias torrenciales durante el verano e inclusive, gran parte del otoño. Sumándosele a todo esto, la muy contaminante operación de plantas productoras de asfalto, que consumen buena parte del material pétreo obtenido de “Salsipuedes” y demás bancos, que liberan día y noche, al aire y al agua de nuestra ciudad, grandes cantidades de gases y desechos sólidos venenosos, los cuales  contienen benceno y tolueno, dos potentes agentes productores de cáncer. Estas fábricas de asfalto, propiedad o asociadas a los dueños y transportistas que diariamente utilizan y transforman cientos de toneladas de material pétreo, se localizan cerca de escuelas y de zonas habitadas; por lo que son principalmente los niños, niñas y mujeres embarazadas, quienes mayormente están expuestos a contraer cáncer y malformaciones congénitas. 

Es necesario señalar también, que San Cristóbal de las Casas se encuentra ubicado en una zona geológicamente inestable y  que las cada vez más intensas lluvias que se presentan en la región, y a la posibilidad real de en cualquier momento se presente un fuerte sismo, advierten del riesgo real de que los inmensos taludes desnudos que está dejando la depredadora actividad minera se desprendan, arrastrando con ellos grandes desplazamientos de suelo, que caerían sobre centros educativos y zonas habitacionales

La transparencia en las operaciones de las empresas explotadoras del material pétreo queda en duda ya que no se hacen públicos los permisos legales de explotación de cualquiera de los tres niveles de gobierno con los que dicen contar  así como los estudios de impacto ambiental 

Los bancos de arena no se han podido clausurar, debido a los intereses que hay en este negocio que genera grandes ganancias a los constructores, funcionarios y políticos ecocidas, quienes operan con la complacencia de la Profepa, Semarnat y la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural.

Quedaron pelones  los cerros  Salsipuedes,  Cascajal, Corral de Piedra y Las Comaleras, en donde ya se han establecido viviendas y la venta de lotes  hace imposible reforestar los cerros y los más seguro es que los cerros pelones se destinen por los propietarios para uso habitacional.

Cabe hacer mención de que el municipio no tiene la facultad de ir y clausurar los bancos, porque son las autoridades ambientales estatales y federales, quienes otorgan los permisos y que tienen la facultad de cerrarlos.

Otra problemática en la explotación de las minas, serian los cientos de trabajadores que dependen de la extracción y al suspender las actividades los dejaría sin sustento a innumerables familias, por lo que tendría que tomarse en cuenta en las propuestas de solución a esta situación de urgente atención.

 


San Cristóbal PRESS

Periodismo digital plural e incluyente
En una sociedad dividida, el respeto a las diversas formas del pensamiento es determinante.
Copyright © 2017 - 2018 sacristobalpress.com

Contacto

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.
(01) 967-107-57-87
sancristobalpress@gmail.com

Redes Sociales